sábado, marzo 13, 2010

Berlin, wie geht's dir?














Cuando decides dejar por un segundo todo atrás y sumergirte en la novedad, ahí es cuando comienzas a aprender.

Que nuestra sociedad es super libre, me decían. Que los alemanes son unos cuadrados y pesados, afirmaban. Que no existe ley totalmente universal, yo pensaba.

Que cuando sólo eres un turista no alcanzas a ver nada más allá de lo que el prejuicio ya de antemano en tu hogar te ha mostrado, pero vivir, vivir es otra cosa. Comienzas a ver por debajo del prejuicio como quien decide sumergirse en la oscuridad para finalmente ver que la oscuridad jamás dejará de serlo hasta que no se esté dentro de ella, y ahí es donde sobreviene la luz. Aprendes, conoces, te haces uno más y ves que no existe un lugar perfecto, como el prejuicio a veces señala. Que sólo hay lugares distintos.

Así aprendí que nosotros somos quizás tan cuadrados como ellos, pero sólo que para otras cosas.

Que para nosotros poco importa un semáforo peatonal en rojo, y que es muy mal visto que alguien orine en la calle. Sin embargo allá vi como algo muy mal visto el cruzar la calle en rojo, aunque no circulasen autos en ese momento, sin embargo me sorprendió ver a hombres orinando en una pared mientras esperaban la luz verde.

Que acá todos viven estresados corriendo a todas partes, porque siempre van atrasados a todo lugar, y allá todos viven estresados preocupados de la hora para jamás llegar tarde. El estrés es el mismo, sólo que allá es antes de la hora y aquí es después de la hora, pero todos estamos estresados igual. No es mejor, no es peor, es distinto.

Que el orden, la puntualidad y el compromiso son valores importantes para nosotros, sí. Que son componentes importantes de la constitución de la amistad y de la Familia, sí. Pero el sobrevalorar dichos conceptos es algo riesgoso, que no se ve hasta que se convive con ellos. Que la sagrada agenda manda la vida en aquella sociedad, al principio parece algo increíble y valorable, pero luego de ver que alguien, por tener un compromiso de poca importancia fijado con anterioridad, es capaz de no asistir a la fiesta de cumpleaños de un amigo, te lo cuestionas. Quizás me acomoda más la sobrevaloración de la Amistad que se vive en nuestra sociedad, pero quizás eso sólo se da porque en esta sociedad crecí.

Que el sistema de transporte público funciona como un verdadero reloj suizo, es verdad. Que a casi todos los lugares de Berlín puedes llegar en la locomoción colectiva, es cierto. Que por ello los habitantes de dicha ciudad sienten una gran flojera por caminar tan sólo 5 ó 6 cuadras, porque podrían hacerlo en metro, también es verdad.

No sé si allá era todo mejor o peor, no sé si acá todo es mejor o peor. Sólo sé que aquí se siente el calor del hogar. Aquí ninguna mujer se complica si le saludo con un beso, porque quizás no sabe hacerlo. Allá sólo es distinto y hay que vivirlo para comprenderlo, hay que sumergirse, desnudarse de prejuicios y simplemente aprender. Aquí sólo es distinto, pero me acomoda, porque mi Chile sabe a Amistad, Familia y a la tierra, esa tierra que impregnó las rodillas de mi infancia.

5 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Me pintaste como un cuadro perfecto algo que siempre imagine, todos iguales pero con la diferencia necesaria para que la diversidad sea una maravilla....

4:08 p. m.  
Blogger Jope said...

1º me encantaría saber tu nombre, siempre es bueno poder saber con quién se habla.
2º La diversidad se convierte en una maravilla cunado te das cuenta de que todos en nuestra diferencia no somos más que pequeñas expresiones de diversas comprensiones de mundo... ves que tanto las diversas formas de comprender la ley, las diversas formas de organizacion, las diversas formas en que se expresan las costumbres... no son más que diversas formas de comprender el mundo y ninguna está por sobre la otra.

9:12 a. m.  
Blogger laura said...

Sabes que yo siempre desde muy chiquita fui algo asi como revelde o diferente, veamos como explicar esto:
nunca me senti en mi ambiente, ni con mis compañeros de escuela, ni de liceo ni de nada, hasta ahora en el banco donde trabajo, segun mis compañeros y sobretodo compañeras me dejan como de lado (no me afecta), ya que para mi hablar de temas, para otros pesados, me resulta natural y hasta saludable, para mi las "malas palabras"no existen y si existen no tienen nada que ver con las que los demas las catalogan, a los 17 años vino un amigo venezolano, actor y hermosos ser humano pero claro era gay, y mi papa me hacia la guerra y yo no le daba pelota, viajaba sola, me encanta bahia y su carnabal, y resumiendo un poco aun hoy miro a muchas sras. que de mujer no tienen nada y por otro lado los hombres, dos palabras que digan y ya los saco, es decir entiendo lo que quieren, y que dificiles que son los humanos por dios, cuando lo mas facil seria no buscar lo que nos separa o las diferencias, sino mas bien los que nos une y nos hace a todos iguales:SIMPLE MORTALES"

4:59 p. m.  
Blogger sopa_gd said...

Jose! hola :D soy la sofia!

me encanto tu entrada! la encontre muy bonita e interesante :) yo siempre he pensado lo mismo, tenemos un prejucio para cada pais o cultura pero la verdad esque siempre hay de todo en todas partes, tenemos q dejar de generalizar tanto y empezar a mirar un poco más allá :)
Que bueno q la experiencia te haya servido para valorar aun más a tu país, ahora seguramente puedes disfrutar cosas q antes pasaban desapercibidas, q bacan :D

yap, esperaré la siguiente entrada, me voi a suscribir ;)

nos vemos
bye!

6:35 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

jose ! con esto me termina de quedar claro que las personas somos personas en todas partes jajaj (aunq suene redundante)al final unas preokupadas por unas cosas otras por otras, pero alfinal todos con preocupaciones, fallas, cosas buenas, cosas malas, nos diferencia la raza, el idioma y cosas de cultura pero al final somos todos lo mismo. ajjaj
un abrazo!

10:58 a. m.  

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